Obra: El tiempo



 

Reseña de la obra

El tiempo de los mayas nació y tuvo nombre cuando no existía el cielo ni había despertado todavía la tierra. Los días partieron y se echaron a caminar.
El primer día sacó de sus entrañas al cielo y a la tierra. El segundo hizo la escalera por donde baja la lluvia. Obras del tercero fueron los ciclos del mar y de la tierra y la muchedumbre de las cosas. Por voluntad del cuarto día, la tierra decidió que todos trabajaran. Del sexto salió la primera luz.
En los lugares donde no había nada, el séptimo día puso tierra. El octavo clavó en la tierra sus manos y sus pies. El noveno día creó los mundos inferiores. El décimo día destinó los mundos inferiores a quienes tienen veneno en el alma. Dentro del sol, el undécimo día modeló la piedra y el árbol.
Fue el duodécimo quien hizo el viento. Sopló viento y lo llamó espíritu, porque no había muerte dentro de él. El decimotercer día mojó la tierra y con barro amasó un cuerpo como el nuestro. Así se recuerda en Yucatán.
Esta pieza está basada en el texto sobre la creación recopilado por Eduardo Galeano en el libro Memorias del fuego.
La creación es vista como un proceso en donde el caos es generador principal de movimiento que se va frenando poco a poco hasta que se llega a una calma casi absoluta. Esta obra se genera a partir de un cluster de 55 notas que se transforma en gesto orquestal con mucha información, que se aclara hasta terminar siendo una sola. Este gesto consta de 13 notas como los días en el texto y cada sección es representada por una de estas alturas.
 

Semblanza del compositor

Nacido en la Ciudad de México, en 1976, tiene licenciatura en ejecución guitarrística y composición en el CIEM, manteniendo su interés por participar en ensambles de música tradicional y popular.
En 1998 viajó a Estados Unidos para hacer estudios de maestría en el Conservatorio de San Francisco, y regresó a México, donde un creciente interés por la creación para música de concierto y música incidental lo ha llevado a ser  un músico que se desempeña en los campos de la composición, ejecución instrumental y enseñanza musical. Debido a su perfil como músico integral y su experiencia docente, fue invitado en 2013 a dirigir la Coordinación de Música Clásica de la Academia de Arte de Florencia, siendo actualmente el director académico. Desde 2002, labora en la Escuela de Música del Estado de Hidalgo, donde está creando una Maestría en Composición de Música Para Cine; y dirigió la coordinación artística de Instrumenta Oaxacaen las ediciones 2014 y 2015.
Su música ha sido estrenada en México, Estados Unidos, Polonia, Holanda, Francia y Japón; su obra para dos guitaras Fantasía Exótica fue merecedora de una mención honorífica del jurado del 32º Concurso de jóvenes compositores Federic Mompou, de Joventuts Musicals de Barcelona 2011, y su obra Lamento de agua y aire, para cuarteto de cuerdas y orquesta, ganó el primer lugar en el concurso celebrado por el Cuarteto Latinoamericano para conmemorar su 30 aniversario, además que fue estrenada en la temporada 2012-2013.
Su obra La muerte del Ruiseñor ganó el segundo lugar en el concurso internacional Sayat-Nova, y el premio especial Carnegie Hall, por lo que se le comisionó Rossignol Mécanique, estrenada en Nueva York, en 2013, bajo su dirección. Su obra El canto de la guitarra fue finalista del concurso internacional Maurice Ohana, y se estrenó en Marsella por el ensamble Tenso, en 2014; el trío de percusiones Raga estrenó su obra Sinowi dentro del proyecto escénico para niños del mismo nombre, y este año entregó a Alejandro Moreno y Mauricio Hernández Minimahler, para guitarra y clarinete, estrenada en Rusia.

Publicado por: sibila.knobel
Fecha de actualización: 29 de Octubre de 2018 - 04:05 PM