Jaliscienses inmortales

Juan Rulfo

Prodigioso escritor que con sólo dos libros se ganó un lugar entre los clásicos de la literatura universal. Fue uno de los escasos escritores que se cuentan entre los fundadores de la narrativa mexicana moderna.

Elías Nandino Vallarta

Considerado como uno de los poetas más importantes de México en el siglo XX, Elías Nandino Vallarta nació en Cocula, Jalisco, el 19 de abril de 1900.
Nandino se comprometió pasionalmente con la poesía y con la medicina. En Guadalajara terminó la preparatoria y curso el primer año de la carrera de medicina. A pesar de la oposición familiar abandonó sus estudios en Guadalajara y se trasladó a la capital del país, donde ingresó a la Escuela de Medicina de la Universidad Autónoma de México. Se graduó de médico en 1930.

Roberto Montenegro Nervo

Pintor, litógrafo y escenógrafo, Roberto Montenegro nació en Guadalajara, Jalisco, el 19 de febrero de 1887.
A los 16 años ilustró con viñetas los números de la Revista Moderna de México, publicación del modernismo que dirige Jesús E. Valenzuela.

José Pablo Moncayo García

Creador del singular Huapango que lleva su nombre, nació el 29 de junio de 1912, en Guadalajara, Jalisco. El Huapango de Moncayo esta formado por tres sones veracruzanos: Siqui sirí y Balajú y el Gavilancito, no es un solo tema sino un popurrí, que su autor llamó Huapango en homenaje geográfico del lugar en donde recogió el material.
Sus primeros estudios musicales los realizó bajo la tutela del maestro Hernández Moncada. Posteriormente ingresó al Conservatorio Nacional de Música donde estudió composición con los maestros Candelario Huizar y Carlos Chávez.

María Izquierdo

Nació en San Juan de los Lagos, Jalisco, en 1902. De su ciudad natal absorbió los colores y costumbres que la caracterizarían a lo largo de su vida y que plasmaría en la mayor parte de su obra.
En 1927 ingresó a la Academia de San Carlos, donde estudio un año. Tuvo por maestros a Germán Gedovius y a Manuel Toussaint, pero la influencia más profunda la recibió de Rufino Tamayo. Realizo su primera exposición en 1929, apoyada por Diego Rivera, quien hizo los comentarios escritos para presentarla.